Teletrabajo inteligente y seguro con VDI y VPN

¿Sabías que a finales de 2020 ya eran 2,86 millones las personas que trabajan en remoto en España? 

Esto, como no podía ser de otra forma, ha impactado directamente en la infraestructura tecnológica de las empresas, que todavía siguen adaptándose a esta nueva normalidad apoyándose en herramientas que les permitan mejorar la privacidad en la red y acceder de forma remota a sistemas y equipos sin comprometer la seguridad de las organizaciones. 

Además, para 2021 y sobre todo 2022, muchas empresas seguirán afrontando el reto de construir esta nueva realidad combinando el trabajo a distancia con el presencial. El objetivo de esto no solo deberá ser el de mantener la productividad, sino, además, hacerlo con la máxima seguridad. 

Por ello, en el siguiente post te vamos a hablar de VDI y VPN, así como explicarte qué diferencias existen entre ambas infraestructuras.  

¡Empecemos por lo básico!  

¿Qué es VPN y VDI?

A la hora de afrontar estos retos y segurizar el teletrabajo, seguramente te preguntes que cuál es la solución más adecuada para facilitar la productividad de tu negocio o qué tecnología debes poner a disposición de tus empleados.  

Aquí entran en juego conceptos como VDI Y VPN.  

Las Virtual Private Network (VPN) son conexiones virtuales que conectan los equipos de los trabajadores de una organización con el centro de datos de esta, cuando estos se encuentran en casa o en un lugar diferente a la oficina. Esto ayuda a que los usuarios utilicen los equipos corporativos en el lugar desde el que teletrabajan, de forma local, a la vez que protegen la información.

Gracias a este “túnel virtual” los usuarios disponen de un seguir trabajando de la misma forma y con la misma seguridad en la que lo harían en la oficina. Además, es una opción más barata que el VDI ya que no hace falta invertir en servidores dedicados o licencias VDI cloud. 

Una infraestructura VDI es un conjunto de tecnologías que virtualizan los escritorios de los empleados de una empresa, alojándolos normalmente en su propio centro de datos. Es decir, los trabajadores pueden acceder al mismo escritorio con el que están acostumbrados a trabajar normalmente (información, aplicaciones, correo corporativo, etc) desde cualquier dispositivo.

Trabajando con esta infraestructura no importa con qué equipo cuente el trabajador en casa ya que basta con una conexión a internet, una pantalla y un teclado para que la experiencia sea idéntica. Además, conectarse a este escritorio no exigen ningún tipo de conocimiento especial por parte del usuario. Y, el VDI es totalmente seguro.  

Para saber cuál de las dos opciones elegir, los profesionales de IT deben ser capaces de responder a cuestiones como: 

-¿A qué aplicaciones es necesario dar soporte? 

-¿Son web-apps, aplicaciones para Windows, otras…? 

-¿Trabajamos solo con aplicaciones on-premises, o trabajamos también con aplicaciones cloud y SaaS? 

-¿Tenemos experiencia con entornos VDI? ¿Tendríamos que empezar desde cero, o contamos con un entorno previo? 

-¿Tenemos experiencia gestionando dispositivos corporativos fuera del perímetro de seguridad de nuestra organización? 

-Y los empleados… ¿disponen ya de portátiles con los que trabajar desde casa o deberían hacerse con equipos nuevos? Y si no los tienen, ¿los va a proveer la empresa o va a incentivar su compra? 

-¿Cómo gestiona la empresa sus dispositivos en estos momentos? 

-¿Dispone ya de licencias VPN? ¿Dispone de licencias suficientes para dar soporte a la plantilla completa? ¿Tiene un ancho de banda suficiente para todos ellos? Y si no lo tiene… ¿hay medidas sencillas que se pueden poner en marcha para liberar espacio? 

Principales diferencias entre VPN y VDI.

A simple vista puede parecer que ambos servicios de virtualización ofrecen los mismos beneficios, pero no es así. Por ello, vamos a comentar las principales diferencias que existen entre un VDI y una VPN.   

1- Procesamiento: El procesamiento en una VPN se llevará a cabo en el propio dispositivo donde se instale, mientras que en un VDI se hará mediante un servidor centralizado.  

2- Coste: Es una de las preguntas que más tienden a preocupar a las organizaciones. El coste de una VPN es menor ya que no requiere una gran cantidad de hardware para su funcionamiento.  

3- Configuración: Un sistema VDI es más difícil de configurar para su puesta en funcionamiento debido a su mayor complejidad. Una VPN es un tipo de infraestructura más sencilla, valida para usuarios sin grandes conocimientos en el tema.  

4- Aplicaciones: en el caso de una VDI ya vendrían instaladas mientras que en una VPN tendrías que instalarlas manualmente en el sistema.  

En definitiva, ambos servicios son muy útiles actualmente dada la importancia que tienen los datos en las organizaciones y la necesidad de mantenerlos a salvo.  

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